6. ¡Escrito en piedra!

Hace muchos siglos, Dios escribió su ley en tablas de piedra, ¡y todavía esa ley está vigente! Es absolutamente cierto que desobedecer cualquier parte de esa ley siempre tendrá consecuencias negativas. Ante la ola de criminalidad que nos azota, pensamos que obedecer las leyes del país ayudaría al mantenimiento de la paz y el orden. ¡El mismo principio se puede también aplicar a la observancia de la Ley de Dios---los Diez Mandamientos—en nuestras vidas! Por algo no se los llama las diez sugerencias, las diez recomendaciones, o las diez ideas más brillantes. Ya que hay tanto en juego, usted debería tomar unos minutos para considerar seriamente sus obligaciones.


1. ¿En realidad escribió Dios mismo los Diez Mandamientos?

"Y dio Dios a Moisés dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios". “Y las tablas eran obra de Dios y la escritura era escritura de Dios grabada sobre las tablas" (Exodo 31:18; 32:16). 
Respuesta:   Sí, el gran Dios del cielo escribió los Diez Mandamientos con su propio dedo en tablas de piedra.

2. ¿Cómo define Dios el pecado?

"El pecado es infracción de la ley" (1 Juan 3:4). 
Respuesta:   El pecado es la infracción o el quebrantamiento de la ley divina de los Diez Mandamientos. Y puesto que la ley de Dios es perfecta (Salmos 19:7) abarca todo pecado concebible. Es imposible cometer un pecado que no esté condenado a lo menos por uno de los Diez Mandamientos de Dios.

3. ¿Por qué nos dio Dios los Diez Mandamientos?

"El que guarda la ley es bienaventurado [feliz]" (Proverbios 29:18). "Tu corazón guarde mis mandamientos; tus días seran largos y los años de vida seran llenos de paz y te aumentarán" (Proverbios 3:1-2).
Respuesta:   A. Como una guía para tener una vida feliz y abundante.
Dios creó al hombre para que gozara de felicidad, paz y larga vida. La ley de Dios es el mapa que señala los caminos verdaderos que deben seguirse para encontrar la felicidad auténtica y suprema.

"Por medio de la ley es el conocimiento del pecado" (Romanos 3:20). "Yo no conocí el pecado sino por la ley porque tampoco conociera la codicia si la ley no dijera: No codiciarás" (Romanos 7:7).

B. Para mostrar la diferencia entre lo correcto y lo incorrecto.
Los Diez Mandamientos de la ley de Dios son el perfecto código de ética y moralidad para esta hora de perplejidad y confusión. La ley de Dios es como un espejo (Santiago 1:23-25). Señala la mala conducta de mi vida, así como un espejo señala la suciedad de mi cara. La única manera en que una persona puede saber que está pecando es sometiendo su vida al escrutinio de la ley, mirándose en el espejo de la ley.

"Y nos mandó Jehová que cumplamos todos estos estatutos [mandamientos]... para que nos vaya bien" (Deuteronomio 6:24). "Sosténme y seré salvo [estaré seguro]. Y me regocijaré siempre en tus estatutos. Hollaste a todos los que se desvían de tus estatutos" (Salmos 119:117-118).

C. Para protegerme de todo peligro y tragedia.
La ley de Dios se puede comparar a una fuerte jaula, como las que hay en el zoológico para protegernos de las fieras que podrían causarnos daño. La ley de Dios nos protege de la impureza, la falsedad, el asesinato, la idolatría, el robo y muchos otros males destructores de la vida, la paz y la felicidad. Todas las buenas leyes protegen, y la ley de Dios no es la excepción.

Nota Especial: Estos eternos principios de la ley de Dios fueron escritos profundamente en la naturaleza de cada persona por Dios que nos creó. Cuando decidimos ignorarlos, el resultado es siempre desgracia, tensión, desasosiego y tragedia, así como ignorar las reglas para conducir nuestro automóvil nos trae serios problemas.

4. ¿Por qué la ley de Dios es sumamenteimportante para mí como persona?

"Así hablad y así haced como los que habéis de ser juzgados por la ley de la libertad" (Santiago 2:12).
Respuesta:   !Porque los Diez Mandamientos son la norma por la cual Dios examinará a los hombres en el juicio celestial. ¿Qué relación tiene usted con la ley? ¡Es un asunto de vida o muerte!

5. ¿Podrá la ley de Dios (los Diez Mandamientos) ser cambiada o abolida?

"Más fácil es que pasen el cielo y la tierra, que se frustre una tilde de la ley" (Lucas 16:17). "No olvidaré mi pacto, ni me retractare de lo que ha salido de mis labios" (Salmos 89:34). "Fieles [seguros] son todos sus mandamientos, afirmados eternamente y para siempre" (Salmos 111:7-8).
Respuesta:   ¡Absolutamente no! La Biblia es muy clara en este punto. Si la ley hubiera podido ser cambiada, Dios habría hecho ese cambio inmediatamente cuando Adán y
Eva pecaron. En vez de eso envió a su propio Hijo a morir en lugar del pecador a fin de pagar la penalidad de la ley quebrantada. Pero el cambio de la Ley era imposible porque los mandamientos no eran leyes similares a las que los hombres promulgan, sino principios eternos reveladores del santo carácter de Dios, principios que estarán siempre vigentes mientras Dios exista.

Note en el cuadro superior que Dios y su ley tienen las mismas características. ¿Comprende lo que esto significa? La ley de Dios (los Diez Mandamientos) es el carácter de Dios expresado mediante una fórmula escrita, de manera que podamos comprenderlo. Es tan imposible cambiar la ley de Dios como bajar a Dios desde su morada para hacer que él cambe. Jesús vino para mostrarnos lo que es la ley (que es la pauta para una vida santa) cuando se la reduce a términos humanos. El carácter de Dios no puede cambiar, tampoco puede cambiar su ley, porque ésta es el carácter de Dios expresado en palabras.
DIOS ES BUENO: S. Lucas 18:19
LA LEY ES  BUENA: 1 Timoteo 1:8

DIOS ES SANTO Isaías 5:16
LA LEY ES SANTA Romanos 7:12

DIOS ES PERFECTO S. Mateo 5:48
LA LEY ES PERFECTA Salmos 19:7

DIOS ES PURO 1 Juan 3:2,3
LA LEY ES PURA Salmos 19:8

DIOS ES JUSTO Deuteronomio 32:4
LA LEY ES JUSTA Romanos 7:12

DIOS ES VERDAD S. Juan 3:33
LA LEY ES VERDAD Salmos 19:9

DIOS ES ESPIRITUAL 1 Corintios 10:4
LA LEY ES ESPIRITUAL Romanos 7:14

DIOS ES JUSTICIA Jeremíass 23:6
LA LEY ES JUSTICIA Salmos 119:172

DIOS ES FIEL 1 Corintios 1:9
LA LEY ES FIEL Salmos 119:86

DIOS ES AMOR 1 Juan 4:8
LA LEY ES AMOR Romanos 13:10

DIOS ES INMUTABLE Santiago 1:17
LA LEY ES INMUTABLE Mateo 5:18

DIOS ES ETERNO Génesis 21:33
LA LEY ES ETERNA Salmos 111:7, 8

6. ¿Abolió Jesús la ley de Dios mientras vivía aquí en la tierra?

"No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido" (Mateo 5:17-18).
Respuesta:   ¡Por cierto que no! Jesús específicamente aseguró que él no vino para destruir la ley, sino a cumplirla o sea, a guardarla. En lugar de descartar la ley, Jesús amplió su significado o sea, la magnificó (lsaías 42:21), mostrando que ella es una guía perfecta para la vida. Ella abarca todo pecado. Por ejemplo, Jesús señaló que el mandamiento "No matarás" condena el enojo sin control (Mateo 5:21-22) y el odio (1 Juan 3:15), y que los pensamientos impuros son adulterio (Mateo 5:27-28). El dice: "Si me amáis, guardad mis mandamientos" (Juan 14:15).

7. ¿Pueden salvarse las personas que a sabiendas insisten en violar aunquesea uno de los Diez Mandamientos?

"La paga del pecado es muerte" (Romanos 6:23). "Cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, es hecho culpable de todos" (Santiago 2:10).
Respuesta:   ¡No! Se perderán. La ley de los Diez Mandamientos es la guía que debemos usar para encontrar el camino hacia Dios y a una vida santa. Si ignoro uno de los mandamientos, estoy descuidando una parte del divino patrón o plan maestro. La Biblia dice que cuando quebrantamos a sabiendas cualquier mandamiento de Dios, estamos pecando (Santiago 4:17), porque ello equivale a rechazar su voluntad para nosotros. Sólo aquellos que hacen su voluntad podrán entrar en el reino de los cielos. Los pecadores se perderán.

8. ¿Puede alguien salvarse por guardar la ley?

"Por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él [de Dios]" (Romanos 3:20). "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe" (Efesios 2:8-9).
Respuesta:   ¡No! La respuesta es demasiado sencilla para no entenderla. Nadie puede salvarse por guardar la ley. La salvación se recibe solamente por gracia, como un don gratuito de Cristo Jesús. Recibimos este dón gratuito por la fe y no debido a nuestras obras. La ley sirve únicamente como un espejo para señalar el pecado en nuestras vidas. La limpieza o el perdón del pecado se recibe sólo de Cristo.

9. ¿Por qué, entonces, la ley es esencial para perfeccionar un carácter cristiano?

"Teme a Dios y guarda sus mandamientos: porque esto es todo para el hombre" (Eclesiastés 12:13). "Por medio de la ley es el conocimiento del pecado" (Romanos 3:20).
Respuesta:   Porque la pauta o norma total, "el todo del hombre", o sea, la suma del deber humano para una vida cristiana, está contenida en la ley.Recordamos a un niño de seis años que hizo su propia regla de medir, se midió a sí mismo y le dijo a su madre que él tenía 4 metros de altura. Asímismo nuestras propias normas nunca son seguras. Yo no puedo saber si soy pecador a menos que me compare cuidadosamente con la norma perfecta: la ley de Dios, que es un espejo espiritual. Millones de personas que han echado demonios, han profetizado y han realizado muchos y maravillosos milagros en el nombre de Jesús se perderán (Mateo 7:21-23) porque no se molestaron en comparar su vida con el gran modelo o pauta de la ley. "En esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos" (1 Juan 2:3).

10. ¿Qué es lo que capacita a un cristiano verdaderamente convertido para seguir la norma de la ley de Dios?

"Pondré mis leyes en la mente de ellos, y sobre su corazón las escribiré" (Hebreos 8:10). "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (Filipenses 4:13). 
Respuesta:   Cristo no sólo perdona a los pecadores arrepentidos, sino que también restaura en ellos la imagen de Dios poniéndolos en armonía con su ley mediante el poder de su presencia en el corazón. "No harás" se convierte entonces en una promesa de que el cristiano no robará, no mentirá, no matará. Esto se entiende porque Jesús vive dentro de él y domina sus palabras y sus actos. Dios no podía cambiar su ley, pero hizo una bendita provisión por medio de Jesús para cambiar al pecador de manera que pudiera estar a tono con la ley.

11. ¿Es cierto que el cristiano que tiene fe y vive bajo la gracia, ha sido liberado de la observancia de la ley?

"El pecado no se enseñoreará de vosotros: pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia. ¿Qué, pues? ¿Pecaremos porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? En ninguna manera" (Romanos 6:14-15). "¿Luego por la fe invalidamos la ley? En ninguna manera, sino que confirmamos la ley" (Romanos 3:31).
Respuesta:   ¡No! La gracia es como el perdón que otorga un gobernador o presidente a un reo. Lo perdona, pero no le da la libertad de violar una sola ley del código. La persona perdonada, que vive bajo la gracia, tiene una doble obligación de cumplir la ley. La persona que rehúsa guardar la ley y dice que vive bajo la gracia está equivocada.

12. ¿Están los diez mandamientos de Dios reafirmados en el Nuevo Testamento?

Respuesta:   Sí, y en forma muy clara. Examine con cuidado lo que sigue.
LA LEY DE DIOS EN EL NUEVO Y ANTIGUO TESTAMENTO
PRIMER MANDAMIENTO:
NT 1. "Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás" Mateo 4:10.
AT 1. "No tendrás dioses ajenos delante de mí" Exodo 20:3.
SEGUNDO MANDAMIENTO:
NT 2. "Hijitos, guardaos de los ídolos" 1 Juan 5:21. "Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, o escultura de arte y de imaginación de hombres" Hechos 17:29.
AT 2. "No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra no te inclinarás a ellas, ni las honrarás porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen y que hago misericordia a millares, a los que me aman, y guardan mis mandamientos" Exodo 20:4-6.
TERCER MANDAMIENTO:
NT 3. "Que no sea blasfemado el nombre de Dios" 1 Timoteo 6:1.
AT 3. "No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano" Exodo 20:7.
CUARTO MANDAMIENTO:
NT 4. "Porque en cierto lugar dijo así del séptimo día: Y reposó Dios de todas sus obras en el séptimo día". "Por lo tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios. Porque el que ha entrado en su reposo [el de Dios], también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas" Hebreos 4:4,9-10.
AT 4. "Acuértate del día de reposo para santificarlo, seis días trabajarás, y harás toda tu obra mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día para tanto Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó" Exodo 20:8-11.
QUINTO MANDAMIENTO:
NT 5. "Honra a tu padre y a tu madre" Mateo 19:19.
AT 5. "Honra a tu padre y a tu madre, por que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da" Exodo 20:12.
SEXTO MANDAMIENTO:
NT 6. "No matarás" Romanos 13:9.
AT 6. "No matarás" Exodo 20:13.
SÉPTIMO MANDAMIENTO:
NT 7. "No adulterarás" Mateo 19:18.
AT 7. "No cometerás adulterio" Exodo 20:14.
OCTAVO MANDAMIENTO:
NT 8. "No hurtarás" Romanos 13:9.
AT 8. "No hurtarás" Exodo 20:15.
NOVENO MANDAMIENTO:
NT 9. "No dirás falso testimonio" Romanos 13:9.
AT 9. "No hablarás contra tu prójimo falso testimonio" Exodo 20:16.
DÉCIMO MANDAMIENTO:
NT 10. "No codiciarás" Romanos 7:7.
AT 10. "No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo" Exodo 20:17.

13. ¿Es la ley de Dios y la ley de Moisés una misma ley?

Respuesta:   No. No es la misma. Estudie las siguientes notas y compárelas cuidadosamente.

Nota: La ley de Moisés fue una ley temporal y ceremonial del Antiguo Testamento que regulaba entre otros, el sacerdocio, los sacrificios, el ritual, las ofrendas de comidas y bebidas. Todo esto prefiguraba la cruz. Los ritos y ceremonias de la ley de Moisés señalaban de antemano el sacrificio de Cristo. Cuando él murió, esta ley caducó. Pero los Diez Mandamientos la ley de Dios permanecen para siempre jamás. Véase Salmos 111:7-8. El hecho de que existan dos leyes aparece muy claro en Daniel 9:10-11.

Nota Especial: Tome nota de que la ley de Dios ha existido por lo menos todo el tiempo en que ha existido el pecado porque la Biblia dice que "donde no hay ley, tampoco hay transgresión [o pecado]" Romanos 4:15. De manera que la ley de los Diez Mandamientos de Dios existió desde el principio. Los seres humanos violaron esa ley. Debido al pecado, o sea a la violación de la ley, la ley de Moisés fue dada, o "añadida" Gálatas 3:16, 19 hasta que Cristo viniera y muriera. Entonces se trata de dos leyes: la ley de Dios y la ley de Moisés. 
LEY DE MOISÉS
Llamada la "ley de Moisés" Lucas 2:22.
Llamada "la ley ... en orden a ritos" Efesios 2:15.
Escrita por Moisés en un libro 2 Crónicas 35:12.
Colocada a un lado del arca Deuteronomio 31:26.
Terminó en la cruz Efesios 2:15.
Añadida por causa del pecado Gálatas 3:19.
Contraria a nosotros Colosenses 2:14.
No juzga a nadie Colosenses 2:14-16.
Carnal Hebreos 7:16.
No perfeccionó a nadie Hebreos 7:19.
LEY DE DIOS
Llamada la "ley de Jehová" Isaías 5:24.
Llamada la "ley real" Santiago 2:8.
Escrita por Dios sobre piedra Exodo 31:18; 32:16.
Colocada dentro del arca Exodo 40:20.
Permanecerá para siempre S. Lucas 16:17.
Señala el pecado Romanos 7:7 3:20.
No es penosa 1 Juan 5:3.
Juzga a todo el mundo Santiago 2:10-12.
Espiritual Romanos 7:14.
Perfecta Salmos 19:7.

14. ¿Qué siente el diablo con respecto a los que guardan los Diez Mandamientos?

"El dragón [el diablo] se llenó de ira contra la mujer [la verdadera iglesia], y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios" (Apocalipsis 12:17). "Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús" (Apocalipsis 14:12).
Respuesta:   El diablo odia a los que respetan la Ley de Dios, porque ésta es la pauta para una vida recta. Si usted resuelve seguir la norma presentada en la Ley de Dios, sentirá la ira del diablo. No es de sorprenderse que el diablo odie y se oponga a los que sostienen la ley de Dios. Pero resulta sorprendente y pasmoso oír a dirigentes de religión que niegan la vigencia de los Diez Mandamientos y menosprecian o disminuyen su importancia mientras al mismo tiempo respetan las tradiciones de los hombres. No es extraño que Cristo dijera: "¿Por qué vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestras tradiciones?" (Mateo 15:3, 9). Y David dijo: "Tiempo es de actuar, oh Jehová, porque han invalidado tu ley" (Salmos 119:126). Es hora de que la sociedad restaure la ley de Dios al lugar que le corresponde. Es insensato que esta generación indisciplinada presuma que puede violar impunemente la ley de Dios.
PREGUNTAS PARA MEDITAR

1. ¿No dice la Biblia que la ley era (o es) "defectuosa"?


No. La Biblia explica que el pueblo era el que tenía defectos (Hebreos 8:7, 8). Y en Romanos 8:3 dice que la ley “era débil por la carne”. Siempre el problema es el mismo. La ley es perfecta, pero el pueblo tenía defectos o debilidades. De manera que Dios hizo posible que su Hijo habitara en sus hijos, "para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros" (Romanos 8:4), a través de la presencia de Cristo en nuestras vidas.

2. Gálatas 3:13 dice que somos redimidos de la maldición de la ley. Explique en qué forma se produce esaredención.


La maldición de la ley es la muerte (Romanos 6:23). Cristo gustó la muerte por todos (Hebreos 2:9). Por lo tanto, él nos redimió de la maldición de la ley (la muerte), y en su lugar nos proporciona vida eterna.

3. ¿No nos enseñan Colosenses 2:14-17 y Efesios 2:15, que la ley de Dios quedó abolida en la cruz?


No. Estos dos pasajes se refieren a la ley "de los decretos" o de las "ordenanzas" o sea la ley de Moisés, que era la ley ceremonial que gobernaba el sistema de sacrificios y el sacerdocio. Todas estas ceremonias y este ritual prefiguraban la cruz y dejaron de tener vigencia en ocasión de la muerte de Cristo, pues Dios había añadido la ley de Moisés "hasta que viniese la simiente [Cristo]" (Gálatas 3:19, 16). Aquí no podía estar envuelta la ley de Dios, pues Pablo habló de ella como santa, justa y buena, muchos años después de la cruz (Romanos 7:7, 12).

4. La Biblia dice: "El cumplimiento de la ley es el amor" (Romanos 13:10). Además, en Mateo 22:37-40 se nos ordena amar a Dios y a nuestro prójimo, y termina con las palabras: "De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas". ¿No reemplazan estos preceptos a los Diez Mandamientos?


No. Los Diez Mandamientos dependen de estos dos mandamientos como nuestros diez dedos cuelgan de nuestras manos. Son inseparables. El amor a Dios hace que la observancia de los primeros cuatro mandamientos (que se refieren a nuestra relación con Dios) sea un placer. Y el amor a nuestro prójimo hace que observar los últimos seis (que conciernen a nuestros semejantes), sea un gozo. Cuando en realidad amamos a una persona, cumplir con sus órdenes nos resulta un gozo. Jesús dijo: "Si me amáis, guardad mis mandamientos" (Juan 14:15). Es imposible amar al Señor y no guardar sus mandamientos, porque la Biblia dice: "Este es el amor de Dios, que guardemos sus mandamientos, y sus mandamientos no son gravosos" (1 Juan 5:3). "El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él" (l Juan 2:4).

5. ¿No dice 2 Corintios 3:7, que la ley grabada en piedra "habrá de perecer"?


El pasaje dice que lo que había de perecer es la gloria del rostro de Moisés, y no la ley grabada en piedra. Vuelva a leer con cuidado todo el pasaje de 2 Corintios 3:3-9. El tema del contexto no es la anulación o el establecimiento de la ley, sino el cambio de ubicación de la ley, que debe ser transferida de las tablas de piedra a las tablas del corazón. Bajo el ministerio de Moisés, la ley estaba en tablas. Bajo el ministerio del Espíritu Santo, por medio de Cristo, la ley es escrita en el corazón (Hebreos 8:10). La ministración que Cristo hace de la ley es eficaz, porque él transfiere esa ley al corazón del cristiano. Así, la observancia de la ley llega a ser una delicia y una manera gozosa de vivir, porque el cristiano tiene verdadero amor tanto hacia Dios como hacia el hombre.

6. Romanos 10:4 dice que "el fin de la ley es Cristo". Quiere decir que la ley ha tenido su fin, ¿no es así?


"Fin", en este versículo, quiere decir “propósito” u “objeto, objetivo", así como en Santiago 5:11. El significado es claro: conducir a los hombres a Cristo—donde encuentran justicia—este es el objetivo, el propósito, o fin de la ley.

7. ¿Por qué tantas personas niegan la vigencia de la ley de Dios y de sus requisitos?


"Por cuanto la mente carnal es enemistad contra Dios, porque no se sujeta a la ley de Dios, ni tampoco puede y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios. Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros" (Romanos 8:7-9).

8. ¿Las personas justas del Antiguo Testamento, se salvaron por guardar la ley ?


No. Nadie se ha salvado por guardar la ley. Todos los que se salvaron través de las edades, se salvaron por gracia. Esta "gracia... nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos" (2 Timoteo 1:9). La ley sólo señala el pecado. Solamente Cristo puede salvar. Noé encontró gracia (Génesis 6:8). Moisés halló gracia (Exodo 33:17). Los israelitas en el desierto hallaron gracia (Jeremías 31:2), Abel, Enoc, Abrahán, Isaac, Jacob, José, y muchos otros conocidos personajes del Antiguo Testamento fueron salvados por la fe, de acuerdo con Hebreos capítulo 11. Se salvaron porque miraron hacia el futuro y pusieron su fe y esperanza en la cruz. Nosotros nos salvamos al mirar hacia atrás, a la cruz. La ley es necesaria porque, como un espejo, revela la "suciedad" en nuestra vida. Sin ella, las personas siguen siendo pecadoras, pero no lo advierten. La ley no tiene poder salvador. Sólo puede señalar el pecado. Sólo Jesús puede salvar a una persona de sus pecados. Esto ha sido siempre cierto, aun en los días del Antiguo Testamento (Hechos 4:12; 2 Timoteo 1:9).

9. ¿Por qué preocuparse por la ley? ¿No es la conciencia una guía segura?


¡No! La Biblia habla de una mala conciencia, una conciencia contaminada, una conciencia cauterizada, y ninguna de éstas es segura. "Hay camino que al hombre parece derecho, empero su fin es camino de muerte" (Proverbios 14:12). Dios dice: "El que confía en su propio corazón es necio" (Proverbios 28:26).
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(Source: Amazing Facts).

5. La clave para un matrimonio feliz

Quizás usted haya escuchado que la mitad de los matrimonios hoy en día terminan en divorcio, con cónyuges amargamente disgustados y niños confundidos. ¡No deje que esto le suceda a usted! Ya sea que su matrimonio esté pasando por momentos difíciles, que su hogar sea un nido de felicidad, o que usted sea soltero y esté pensando casarse; ¡hay una serie de consejos gratuitos que le ayudarán en su matrimonio! ¡Provienen directamente de Dios, el creador y formulador del matrimonio! Si usted ha probado muchas alternativas, ¿por qué no le concede a Dios una oportunidad? Observe los consejos que se proveen en esta Guía y salve su hogar. 

Diecisiete reglas del gran libro de Dios para un matrimonio feliz 

1. Establezcan un hogar independiente.

"Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne" (Génesis 2:24). 
Respuesta:   La regla de Dios es específica. Los que se casan deben dejar padre y madre y establecer su propio hogar, aun cuando las finanzas exijan que sea en un apartamento de una sola pieza. El esposo y la esposa deben decidir juntos sobre estos asuntos. Deberán informar a sus padres y luego deben permanecer firmes no importa quién se oponga. Miles de divorcios podrían evitarse si esta regla fuera cuidadosamente seguida.

2. Continúen con el noviazgo después del casamiento.

"Ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados" (1 Pedro 4:8). "Su marido también la alaba" (Proverbios 31:28) "La casada tiene cuidado de cómo agradar a su marido" (1 Corintios 7:34) "Amaos los unos a los otros en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros" (Romanos 12:10).
Respuesta:   Continúe (o tal vez reviva) las cortesías propias del noviazgo durante la vida de casados. Un matrimonio de éxito no ocurre por arte de magia: debe desarrollarse. No dé por sentado el amor de su cónyuge: expréselo o de otra manera, la monotonía destruirá el matrimonio. Ocúpese de que el amor crezca o de otra manera morirá y terminarán separándose. El amor y la felicidad no se encuentran procurándolos para Ud. mismo sino brindándolos a otros. Por eso, pasen tanto tiempo como sea posible haciendo cosas juntos, si se quieren llevar bien. Aprendan a saludarse con entusiasmo. Tomen momentos de descanso, coman, conversen y salgan a pasear juntos. No descuiden las pequeñas cortesías, y los pequeños actos que puedan realizar para animarse el uno al otro y para demostrarse afecto. Sorpréndanse mutuamente con pequeños regalos. Trate cada uno de sobrepasar el amor del otro. No retiren del matrimonio más de lo que depositan en él. El divorcio en sí mismo no es el principal destructor del hogar, pero sí lo es la falta de amor. Si se le da una oportunidad, el amor siempre triunfa.

3. Recuerden que Dios los unió en matrimonio.

Dijo Cristo: "Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. Por tanto, lo que Dios juntó, no lo
separe el hombre" (Mateo 19:5-6). 
Respuesta:   ¿Casi ha desaparecido el amor en el hogar? El Diablo (ese nefasto destructor de hogares) es responsable de esto. No olviden que Dios mismo los unió en matrimonio y el plan de él es que permanezcan juntos y felices. El traerá felicidad y amor a sus vidas si obedecen sus reglas divinas mandamientos). Para Dios todo es posible (Mateo 19:26). No desesperen. Dios que pone amor en el corazón de un misionero por los nativos de lejanos lugares puede fácilmente proveer el amor del uno por el otro si se lo permiten.

4. Cuiden sus pensamientos, no dejen que sus sentidos los traicionen.

"Cual es su pensamiento en su corazón, tal es él" (Proverbios 23:7). "No codiciarás la mujer de tu prójimo" (Exodo 20:17). "Guarda tu corazón [tus sentimientos] porque de él mana la vida" (Proverbios 4:23). "Todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre... en esto pensad" (Filipenses 4:8).
Respuesta:   Los malos pensamientos destruirán el matrimonio. El Diablo intentará atraparlos con pensamientos como éstos: "Nuestro matrimonio fue un error". "Ella no me entiende". "No puedo soportar mucho más estas cosas". "De todos modos podemos divorciarnos, si es necesario". "Me iré de vuelta a la casa de mi madre". "El le sonrió a esa mujer". Abandone esa clase de pensamientos, porque ellos destruirán su hogar, ya que sus pensamientos y sentidos gobiernan sus acciones. Evite el ver, decir, leer o escuchar cualquier cosa que sugiera impureza o infidelidad, o el asociarse con cualquier persona que lo insinúe.

Los pensamientos descontrolados son como un automóvil en neutro en una pendiente. Cualquier cosa puede ocurrir, y el resultado será siempre desastroso.

5. Nunca se retiren a dormir enojados.

"No se ponga el sol sobre vuestro enojo" (Efesios 4:26). "Confesaos vuestras ofensas unos a otros" (Santiago 5:16). "Olvidando ciertamente lo que queda atrás" (Filipenses 3:13). "Sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo" (Efesios 4:32).
Respuesta:   Permanecer enojados el uno con el otro por ofensas pequeñas o grandes, es muy peligroso. A menos que se resuelvan prontamente, aun los problemas más pequeños se arraigan en la mente como convicciones y actitudes que afectarán adversamente toda su filosofía de la vida. Por eso Dios nos pide que eliminemos todo enojo antes de retirarnos a dormir. Sean lo suficientemente nobles para perdonar y decir con sinceridad: "Perdóname". Después de todo, nadie es perfecto. Reconozcan el error cuando lo cometan. Además, reconciliarse es una experiencia muy agradable, y tiene un poder extraordinario para mantener la  unión matrimonial. ¡Dios lo sugiere! Da resultado.

6. Mantengan a Cristo como centro del hogar.

"Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican" (Salmo 127:1). "Reconócelo en todos tus caminos y él enderezará tus veredas" (Proverbios 3:6). "La paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús" (Filipenses 4:7).
Respuesta:   Esta es la gran regla que en realidad cubre todas las demás. ¡Ponga a Cristo en el primer lugar! El verdadero secreto de la felicidad en el hogar no es diplomacia, estrategia y esfuerzos incansables por vencer problemas, sino más bien la unión con Cristo. Los corazones llenos del amor de Dios nunca pueden estar muy separados el uno del otro. Con Cristo en el hogar, el matrimonio tendrá éxito. El Evangelio es el remedio eficaz para todos los matrimonios que están llenos de odio, amargura y chasco. El Evangelio previene miles de divorcios restaurando milagrosamente el amor y la felicidad. También salvará su hogar, si Ud. lo permite.

7. Oren juntos.

"Velad, y orad, para que no entréis en tentación. El espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil" (Mateo 26:41). "Orad unos por otros" (Santiago 5:16). "Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente, y sin reproche" (Santiago 1:5).
Respuesta:   Oren en voz alta el uno por el otro. ¡Esta es una regla maravillosa! Arrodíllense delante de Dios y pídanle que les permita sentir y expresar verdadero amor el uno por el otro, perdón, fortaleza y sabiduría para la solución de sus problemas. Dios ha dado una garantía personal de que él contestará. La persona que ora no es automáticamente curada de todas sus faltas, pero tendrá un corazón que anhelará hacer lo recto. Ningún hogar se destruirá jamás mientras el esposo y la esposa oran el uno por el otro, pidiendo la ayuda de Dios.

8. Estén de acuerdo en que el divorcio noes la respuesta.

"Lo que Dios juntó, no lo separe el hombre" (Mateo 19:6). "Cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera, y el que se casa con la repudiada, adultera" (Mateo 19:9). "La mujer casada está sujeta por la ley al marido mientras éste vive" (Romanos 7:2).
Respuesta:   La Biblia es clara. Los lazos del matrimonio son indisolubles e indestructibles. El divorcio es permisible únicamente en el caso de adulterio, pero aun en tal caso no es obligatorio, sino sólo permitido. El perdón es siempre mejor que el divorcio, aun en el caso de una caída moral. El matrimonio es para toda la vida. Así lo ordenó Dios cuando realizó la primera ceremonia nupcial en el Edén. Todo pensamiento de divorcio como solución, destruirá cualquier hogar y esta es una de las razones por las cuales Jesús lo prohibió. El divorcio es siempre destructivo y casi nunca una solución para los problemas. El divorcio produce casi inevitablemente vidas deshechas, frustradas e infelices y con frecuencia hasta se convierte en la barrera que estorba aun el éxito en la vida. Dios instituyó el matrimonio para guardar la pureza y la felicidad del hombre y la mujer, para proveer a sus necesidades sociales y para elevar su naturaleza física, mental y moral. Sus votos figuran entre las más solemnes e inquebrantables obligaciones que un ser humano puede asumir. El ponerlas a un lado livianamente es renunciar al favor y la bendición de Dios.

9. Mantengan el círculo del hogar estrechamente cerrado.

"No cometerás adulterio" (Exodo 20:4). "El corazón de su marido está en ella confiado... Le da ella bien y no mal todos los días de su vida” (Proverbios 31:11, 12). "Jehová ha atestiguado entre ti y la mujer de tu juventud, contra la cual has sido desleal" (Malaquías 2:14). "Que te guarden de la mala mujer... No codicies su hermosura en tu corazón, ni ella te prenda con sus ojos. ¿Tomará el hombre fuego en su seno, sin que sus vestidos ardan? Así, el que se llega a la mujer de su prójimo; no quedará impune" (Proverbios 6:24-29).
Respuesta:   ¡Las intimidades del matrimonio no deben compartirse con otros! Resuelvan sus problemas familiares privadamente. Ningún otro (excepto su ministro o un consejero familiar cristiano de confianza) debe jamás verse envuelto en estos problemas de índole íntima y personal. Deben ser veraces el uno con el otro siempre y nunca guardarse secretos. No hagan ninguna broma a expensas de los sentimientos del otro cónyuge. Defienda el uno al otro y excluya estrictamente a todos los posibles entrometidos. Y con respecto al adulterio (a pesar de lo que algunos consejeros matrimoniales digan) siempre lo dañará a Ud. y a todos los demás implicados. Dios, que conoce nuestra mente, cuerpo y estructura emocional, dice: "No cometerás adulterio". Y cuando él prohibe algo, es mejor que obedezcamos. Los que insisten en ignorar este mandamiento recibirán el castigo reservado para los desobedientes. De manera que si Ud. ha empezado a cortejar indebidamente a alguien, es mejor que ponga punto final a esto de inmediato, o de otra manera se asentarán sobre su vida sombras que no podrán disiparse.

10. Dios describe lo que es el amor: esfuércense todos los días por lograr esa norma.

"El que tiene amor, tiene paciencia es bondadoso y no envidioso no es presumido ni orgulloso. No es grosero ni egoísta no se enoja ni es rencoroso.

No se alegra del pecado de otros, sino de la verdad. Todo lo soporta con confianza, esperanza y paciencia" (1 Corintios 13:4-7, Versión Dios llega al hombre).
Respuesta:   Vuelva a leer cuidadosamente este pasaje bíblico. Es la descripción que Dios hace del verdadero amor. ¿Cómo se compara la calidad de su amor con esta norma? El amor no es un impulso sentimental sino un principio santo que abarca toda la vida. Su matrimonio no puede fracasar si predomina en él el verdadero amor. Sin él, no podrá triunfar.

11. Recuerden que la crítica y los rezongos destruyen el amor.

"Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas" (Colosenses 3:19). "Mejor es morar en tierra desierta que con la mujer rencillosa e iracunda" (Proverbios 21:19). "Gotera continua en tiempo de lluvia y la mujer rencillosa, son semejantes" (Proverbios 27:15). "Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga [una tabla entera] que está en tu propio ojo?" (Mateo 7:3). "El amor busca una forma de ser constructivo" (1 Corintios 13:4-7, edición inglesa de Phillips).
Respuesta:   Dejen de criticar y de rezongar. Dejen de encontrar faltas. No esperen perfección, o de otra manera resultará amargura. Pasen por alto las faltas y busquen las cosas buenas. No traten de reformar, controlar o forzar al cónyuge, pues destruirán su amor. Sólo lo bueno puede cambiar a la gente. Un sentido del humor, un corazón alegre, la bondad, la paciencia y el afecto eliminarán las dos terceras partes de los problemas de su matrimonio. Trate de hacer a su cónyuge feliz en vez de querer hacerlo bueno. El secreto de un matrimonio de éxito no radica en tener el cónyuge apropiado, sino en ser uno mismo el cónyuge apropiado.

12. No se excedan en nada: sean temperantes.

"Todo aquel que lucha [el atleta] de todo se abstiene (es temperante)" (1 Corintios 9:25). "El amor... no persigue ventajas egoístas" (1 Corintios 13:5,). "Si pues coméis, o bebéis, o hacéis otras cosas, hacedlo todo para la gloria de Dios" (1 Corintios 10:31). "Hiero mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre [tengo dominio propio]" (1 Corintios 9:27). "Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma" (2 Tesalonicenses 3:10). "Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla" (Hebreos 13:4). "No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias: ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad" (Romanos 6:12-13).
Respuesta:   Los excesos pueden arruinar su matrimonio. Así también la falta de entusiasmo. El trabajo, el amor, el descanso, el ejercicio, el juego, los cultos, las comidas y las relaciones sociales deben ser cuidadosamente equilibrados en su matrimonio, o de otra manera éste irá mal. El exceso de trabajo y la falta de sueño, así como la carencia del debido ejercicio y el debido alimento, hacen que la persona se vuelva criticona, intolerante y negativa. El comer en exceso constantemente es un gran mal que fortalece la naturaleza animal y amortigua la conciencia.

Los abusos sexuales destruyen el amor por las cosas santas y debilitan la vitalidad. El matrimonio no es una licencia para excederse en las prácticas sexuales. Los actos degradantes, las desviaciones o la intemperancia destruyen el amor y el respeto mutuo que los cónyuges se deben. Una vida sexual temperante es lo que la Biblia recomienda (1 Corintios 7:3-7). Las relaciones sociales con los demás son absolutamente esenciales. La verdadera felicidad no puede hallarse en el aislamiento. Deben aprender a reír y disfrutar en forma sana de los momentos agradables. El ser excesivamente serios es peligroso. El hacer las cosas con exceso o sin entusiasmo, debilita la mente, el cuerpo y la conciencia, así como la capacidad de amarse y respetarse mutuamente. No permita que la intemperancia eche a perder su matrimonio.

13. Respete cada uno los derechos y las cosas privadas del otro.

"El amor es tolerante. El amor no tiene celos... no es grosero, no es egoísta. No se regocija en la injusticia. Está lleno de bondad" (1 Corintios 13:4, Traducción de Weymouth). "Amaos los unos a los otros, en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros" (Romanos 12:10).
Respuesta:   Cada cónyuge tiene el derecho concedido por Dios a tener algunas cosas privadas de las cuales no necesita dar explicación. No se entrometan en la cartera de su consorte, en la correspondencia privada ni en otras cosas personales, a menos que él o ella se lo permita. El derecho a la privacidad y al silencio cuando alguien está preocupado debe ser respetado. Su cónyuge tiene aun el derecho a equivocarse ocasionalmente y tiene el derecho de tener un día libre de vez en cuando. Los cónyuges no se poseen el uno al otro, de manera que no se deben exigir por la fuerza cambios en la personalidad. Sólo Dios puede hacer esos cambios y cada uno de nosotros es personalmente responsable ante él en este asunto (Romanos 14:12). La perfecta confianza mutua es absolutamente esencial para la felicidad. Pase menos tiempo investigando cosas acerca de su consorte y más tiempo tratando de agradarle. Esto produce milagros.

14. Practiquen la limpieza, sean modestos, y cumplidores.

"Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia" (1 Timoteo 2:9). "Con voluntad trabaja con sus manos [la mujer]. Se levanta aun de noche y da comida a su familia. Considera los caminos de su casa, y no come el pan de balde" (Proverbios 31:13-27). "Sed limpios” (Isaías 52:11, Versión Moderna). "Hágase todo decentemente y con orden" (1 Corintios 14:40). "Si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo" (1 Timoteo 5:8). "No os hagáis perezosos" (Hebreos 6:12).
Respuesta:   La haraganería, el desorden, la falta de limpieza y el descuido son armas que el diablo usa para destruir el respeto y afecto mutuos y así arruinar su matrimonio. La ropa modesta y limpia y un cuerpo bien aseado son esenciales tanto para el esposo como para la esposa. Las comidas deben ser sanas, bien presentadas y servidas a tiempo. La casa debe estar limpia y ordenada, porque esto trae paz, tranquilidad y satisfacción a todos. Un esposo que no trabaja, que es descuidado y que no provee para las necesidades de su casa es una maldición para su familia y un insulto para Dios. El descuido en estos aspectos aparentemente pequeños destruye muchos hogares.

15. Resuelvan hablarse bondadosamente.

"La blanda respuesta quita la ira" (Proverbios 15:1). "Goza de la vida con la mujer que amas" (Eclesiastés 9:9). "Cuando ya fui hombre dejé lo que era de niño" (1 Corintios 13:11).
Respuesta:   Esfuércense por hablar en forma suave y bondadosa. Cuando se es atacado, el silencio es a menudo el mejor método para calmar la ira. Las decisiones que se hacen cuando se está enojado, cansado o desanimado, no son las mejores, de manera que es mejor relajarse y esperar que pase la tormenta antes de hablar. Y cuando se comunique con su cónyuge de nuevo, que sea suavemente y con amor. Las palabras ásperas y airadas destruyen el deseo de agradar.

16. Sean sensatos en los asuntos financieros.

"El amor no es posesivo. El amor tiene buenas maneras y no persigue ventajas egoístas" (1 Corintios 13:4 edición inglesa de Phillips).
"Dios ama al dador alegre" (2 Corintios 9:7).
Respuesta:   Todas las posesiones e ingresos en el matrimonio deben ser "nuestros" y no "tuyos" y "míos". Parte de las entradas pertenecen a la esposa para comprar los comestibles y la ropa, y para hacer frente a las necesidades del hogar. Esa suma debe dársele sin discutir. Esposo y esposa deben tener sumas iguales (siempre que sea posible) para gastar a gusto sin dar cuenta de ello. Un esposo mezquino hace a su esposa infeliz, acusándola muy a menudo de que es gastadora y derrochadora. Mostrar confianza en la capacidad administrativa del cónyuge, hace que éste o ésta sea mejor administrador.

17. Converse con su cónyuge acerca de los problemas y consúltelo con frecuencia.

"El amor... no está ansioso de impresionar ni tiene ideas exageradas de su propia importancia... No es quisquilloso" (1 Corintios 13:4-5, edición inglesa de Phillips). "El que tiene en poco la disciplina menosprecia su alma" (Proverbios 15:32). "¿Has visto hombre sabio en su propia opinión? Más esperanza hay del necio que de él" (Proverbios 26:12).
Respuesta:   Pocas cosas fortalecerán tanto su matrimonio como conversar juntos y consultarse mutuamente acerca de las decisiones más importantes. El cambio de trabajo, la compra de una casa, un automóvil, muebles, ropa, y todos los demás asuntos que implican dinero, deben interesar a ambos esposos. Consultar las cosas evitará muchos desatinos que podrían arruinar su matrimonio. Si después de mucha consulta y ferviente oración, las opiniones todavía difieren, la esposa debe someterse al deseo de su esposo. Las Escrituras son claras con respecto a esto. (Véase Efesios 5:22-24.)
PREGUNTAS PARA MEDITAR

1. ¿Cuál de los cónyuges debe ser el primero en confesar o pedir disculpa después de una discusión?


¡El que estaba en lo cierto!

2. ¿Puede Ud. hacer alguna sugerencia para ayudar a una suegra entrometida?


¡Sí! Pedirle que actúe con prudencia, que refrene sus críticas y que comprenda que la pareja tiene derecho a su propia vida. (Véase 1 Tesalonicenses 4:11.) De hecho, esta regla se aplica a todos los parientes. Más de un matrimonio que podría haber sido un pequeño cielo en la tierra, ha sido transformado en un infierno por los parientes. El deber de todos ellos es dejar tranquilo al hogar recién establecido.

3. Mi esposo es un hombre irreligioso y yo estoy tratando de ser una buena cristiana. Su influencia es terrible. ¿Debo divorciarme de él?


¡No! Lea 1 Corintios 7:12-14 y 1 Pedro 3:1-2. Dios da una respuesta específica.

4. Cuando mi esposo me incomoda no duermo con él. El dice que eso no se debe hacer. ¿Estoy equivocada?


Sí, lo está. Dios da una respuesta definida para este problema en 1 Corintios 7:4-5.

5. Mi esposa se fue con otro hombre. Ahora, arrepentida, desea volver al hogar. Mi pastor me dice que yo debo aceptarla. Pero Dios lo prohíbe, ¿no es cierto?


¡No! ¡Por cierto que no! Dios permite el divorcio en caso de adulterio, pero no lo ordena. El perdón es siempre mejor, y siempre se puede recurrir a él (Mateo 6:14-15). El divorcio arruinará seriamente su vida y la vida de sus hijos. ¡Déle a su cónyuge otra oportunidad! Aquí se aplica la regla de oro. (Mateo 7:12.) Si tanto Ud. como su esposa se vuelven a Cristo y se entregan a él, él hará su matrimonio feliz. No es demasiado tarde.

6. ¿Qué puedo hacer? Los hombres siempre intentan propasarse conmigo.


Sea muy cuidadosa con su conducta. Dios dice: "Absteneos de toda apariencia de mal" (1 Tesalonicenses 5:22). Tal vez al tratar con los hombres bromas de doble sentido, una sonrisa provocadora, una vestimenta inmodesta, una actitud poco seria estimule en ellos esos avances. Hay algo en la modestia cristiana y la dignidad personal que mantiene a un hombre en su lugar. Cristo dijo: "Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos" (Mateo 5:16). Cuando Cristo se pueda ver en su vida, no tendrá problemas de este tipo.

7. ¿Puede Ud. decirme en forma sencilla y directa cuál es el consejo de Dios para uno que ha pecado pero está arrepentido?


Hace mucho tiempo Cristo dio una respuesta clara y consoladora a una persona que había caído en la inmoralidad, pero que estaba arrepentida. Le dijo: "Vete, y no peques más" (Juan 8:11). Su consejo todavía se aplica hoy.

8. ¿No sucede a veces que la parte "inocente" en un divorcio también es parcialmente culpable?


Por cierto que sí. A veces "la parte inocente", debido a su falta de amor, falta de atenciones, su espíritu de justicia propia, su carencia de bondad, su egoísmo, sus rezongos y su frialdad, puede estimular los malos pensamientos y acciones en su cónyuge. A veces "la parte inocente" puede ser tan culpable delante de Dios como "la parte culpable". Dios considera nuestros motivos y nos juzga de acuerdo con ellos. "Jehová no mira lo que mira el hombre porque el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón" (1 Samuel 16:7).

9. ¿Dios espera que viva con mi cónyuge quien es físicamente abusivo?


El abuso físico puede ser una amenaza a la vida y es un grave problema que requiere atención inmediata. El cónyuge y los miembros de la familia que han sido abusados físicamente deben encontrar un ambiente seguro donde vivir. Ambos, el esposo como la esposa deben buscar ayuda profesional a través de un consejero matrimonial calificado.

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(Source: Amazing Facts).